Cuanto tiempo sin escribir, extraño estos momentos, pero a veces me queda poco tiempo, por la noche realmente estoy cansada.
Estoy un poco desilusionada, porque nadie ni lee ni me escribe, yo tratè de hacerme amiga de 2, Mercy me contesta, tarda pero lo hace. Tendrè que tener màs paciencia.
Besos a mi amiga y a todos los blogeros. Pilates
Que la Luz, el amor, la comprensiòn del Señor, se manifieste en todos nosotros, estos dìas tan especiales, en que nos decidimos a ir a misa ò ser generosos con nuestro pròjimo, el que nos necesita todo el año, pero nos encuentra "por lo menos" en estos dìas. Que no sea solo "Navidad y Año Nuevo" los 25 y 1º, recordemos de corazòn a todos los que podemos ayudar aunque solo podamos hacerlo con una palabra de aliento.
"Y la Palabra se hizo hombre, acampò entre nosotros y contemplamos su gloria: Gloria de Hijo ùnico del Padre, lleno de amor y lealtad"
Refieren las historias orientales la de aquel rey del tiempo,
que sujeto a tedio y esplendor, sale en secreto y solo, a
recorrer los arrabales y a perderse en la turba de las gentes
de rudas manos y de oscuros nombres; hoy, como aquel
Emir de los Creyentes, "Harùn", Dios quiere andar entre los
hombres y nace de una madre, como nacen los linajes que
en polvo se deshacen, y le serà entregado el orbe entero,
aire, agua, pan, mañanas, piedra y lirio, pero despuès la sangre
del martirio, el escarnio, los clavos y el madero.
JORGE LUIS BORGES
Sin embargo, se negaba a decirselo porque sabìa que se romperìa todo el encanto.
Conversaron, mucho,mucho, era como si no quisieran dejarse por temor a no volver a verse, eso era lo que Maby presentìa, asì que casi al final de su ùltima frase y cuando èl insistìa en volver a verla, le dijo todo lo suave que pudo, que tenìa que contarle un pequeño cuento, el sonriò y quiso escucharla, pero le dijo -nada me harà cambiar de opiniòn, que quiero verte y sè que voy a amarte sin fin-, esas palabras, la llenaron de alegrìa y la angustiaron aùn màs, pero como era muy valiente, le contò que su vida estaba presa de un ser irreal y que ella tambièn lo era, era un hada, estaba de paso en la tierra con total libertad de sus acciones, y llegò un momento que se viò como un ser terrenal, tenìa la misiòn de cuidar a la persona que creìan que en otra vida habìa sido su mamà.
El la miraba con asombro, y comenzò a reir, estaba seguro que todo era una broma, pero le comentò que si no querìa verlo màs, no era necesaria ninguna excusa, debìa decìrselo francamente.
Maby sonrìo tristemente, le dijo que lo que màs hubiera deseado serìa amar y a èl, como ya le quedaba poco tiempo en este Planeta Tierra, le demostrarìa que era cierto lo que le decìa.
Lo tomò de la mano y lo llevò hacia la noche, Antonio comenzò a notar como si flotara, y asì era, todo a su alrededor tenìa una rara y hermosa luminosidad, los colores eran muy intensos pero a medida que se acercaba no sabìa a què, se iban haciendo mas suaves, se encontrò en una zona de inmensos velos que no permitìan ver con claridad que pasaba ò quienes estaban del otro lado, ya que tambièn al mismo tiempo comenzò a escuchar una extraña musìca que se adentraba en su cerebro adormeciendolo suave y profundamente.
Notò como sentìa tambièn aromas intensos que acariciaban su piel, finalmente logrò ver como estrellas de luz fulgurante, y escucho voces que no pudo identificar, solo la de Maby, pero no la veìa, solo veìa esas hermosas, coloridas y perfumadas estrellas. Maby susurrò -donde estàs?, dònde estamos?- Una estrella se fue acercando hacia èl, a medida que se hacìa màs fuerte su luz, iba tomando forma de una hermosìsima mujer, sus cabellos flotaban, su cuerpo vestìa los mismos velos que èl recordaba haber visto antes, lleno de colores y detràs de ella esa luminosidad que alegraba el alma y lo hacìa sonreìr, sentìa la felicidad en cada parte de su cuerpo y sobre todo en su mente, en su rostro, en sus ojos y en su voz. Y la mùsica que escuchaba, le hablò -acà estoy, ahora me crees-
Antonio riendo le dijo que sì y que querìa quedarse allì con ella y nunca volver a la tierra.
Maby se desconcertò un poco ante este pedido, pero siguio con la meta que tenìa y nuevamente le tomo la mano y suave, muy suave,lo devolviò a su planeta.
Allì fueron solo Maby y Antonio, y Maby volviò a partir, antes de escuchar una sola palabra de èl.
Habìa sido un sueño pero para ella, no podìa seguir
con èl.
Antonio solo viò que sus sueños, el amor que comenzaba a sentir, era una fuerte luminosidad llena de colores y de alegrìa que partìa hacia la noche.
No quiso pensar, comenzò a caminar lentamente hacia su casa, hacia su nueva vida, porque nada serìa igual para èl.
Estaba sentada frente a su ventana -un dìa màs- nadie como ella podìan apreciar los cambios que se originaban en el cielo, habìa màs ò menos nubes, estaba màs celeste, turquesa ò negro, màs estrellas, màs fuerte el sol, mas suave la luna, venga, hacìa tanto tiempo que todo habìa pasado.....nunca podrìa olvidar el momento en que se sintiò presa de un amor, tan extraño como èl mismo.
Estaban en la misma librerìa, no lo habìa visto, hasta que decidiò ir a la secciòn de policiales, suspenso y aventuras, sus lecturas favoritas para distraerse de una dura jornada en la ONG en la que trabajaba.
Los dos al mismo tiempo extendieron la mano para tomar un ejemplar de Aghata Cristie, le rozò la mano y ella sintiò como una descarga elèctrica en todo el cuerpo, el hombre que le sonreìa pidiendole disculpas y que tomara ella el libro, era muy comùn, sino hubiese sido por la fuerza de sus ojos grises, que se volvieron transparentes al sonreìr.
Despuès de hablar de esa autora, preferida por los dos y de comprar cada uno un ejemplar, la invitò a tomar un cafè y a seguir conversando sobre ...Aghata.
La librerìa tenìa un pequeño bar, sus mesas estaban con un mantelito verde, con floreros, muy "britànico" como dijo Antonio, tambièn fuè muy britànico el tè de hierbas que Maby pidiò, todo se daba para una grata conversaciòn, que durò un par de horas, hasta que ella se asustò, comenzò a disculparse, era muy tarde y debìa volver a su casa y no quiso dar mas explicaciones, pero èl muy amable la invito a ir en su coche ya que llegarìa màs ràpido si èl la llevaba. Aceptò, pero pensaba en apearse del automòvil un par de aceras antes. En realidad sentìa una extraña sensaciòn, mezcla de nervios, placer y susto. Antonio le pidiò el telèfono para poder volver a conversar de literatura ya que coincidìan en varios autores. Maby dudaba pero avergonzada se lo diò. Bajò del auto como pensaba y camino lento tratando de que èl se fuera.
Cuando viò que el automòvil se iba, apresurò el paso y llegò ràpido, en cuanto entro sintiò la voz de su madre, preguntandole porquè habìa llegado tan tarde y si habìa cenado. Cenado? bueno con la charla ni se habìa acordado. Asì que cogiò unas frutas, se sentò al lado de su madre y le contò solo su dìa de trabajo mientras le preguntaba que habìa hecho ella.
Su madre se quejò de que "siempre estaba sola....", si lo estaba en realidad era porque ella querìa, ya que tenìa amigas, salìa pero siempre trataba de estar antes en la casa, antes de que llegara Maby para poder quejarse. Esta era una pena y una carga que Maby tenìa, su padre habìa fallecido jòven, y su madre se aferro a ella, como si fuera su ùnica razòn de vivir, y habìa muchas veces en que la agobiaba, la afixiaba, no tenìa toda la libertad que necesitaba, pocas veces podìa ella salir de marcha o a tomar una copa despuès del trabajo con sus amigas.
Sacudiò la cabeza para alejar los pensamientos que la dañaban y ponìan mal. Besò a su madre que ahora miraba televisiòn, le deseo buenas noches y se fue a dormir.
Pasò el otro dìa alterada, esperando en cualquier momento la llamada que sin darse cuenta, deseaba,y... no llegò, -me lo imaginè, en realidad se aburriò- pensaba triste.
Trabajò mecànicamente el resto del dìa y fuè a su casa, saludò y se acostò ràpido alegando que le dolìa la cabeza, ante las preguntas de su madre que querìa saber què le pasaba a - esta chica que nunca tenìa tiempo para estar con ella.-
Le pesò mucho levantarse, mientras se duchaba, pensaba en lo que hàbìa soñado y no podìa sacar nada en limpio, luego tomò un ràpido cafè, besò a su mamà que aùn estaba en la cama y se fuè a su trabajo.
Cuando màs atareaba estaba, sonò su mòvil, atendiò apresuradamente, cuando le dijo que era Antonio se puso tan nerviosa y notò un calor en sus mejillas, la estaba invitando a cenar porque habìa conseguido un libro casi desconocido de la autora favorita de ambos y querìa que ella lo leyera tambièn para poder comentarlo. Por supuesto que aceptò.
Se arreglò con mucho cuidado y saliò apresurada hacia el restaurante que èl le habìa indicado.
Cuando llegò lo viò ya sentado esperàndola, se acercò suave, casi felina, asì la viò èl que no pudo evitar una cara de asombro y admiraciòn.
La saludò con un beso en la mejilla, ella se sintiò nerviosa y encantada,pero pensò que finalmente tendrìa que decirle la verdad.
Sigue.......
"Que haya paz en la tierra, y que comience con el amor de Dios en nuestros corazones" La Palabra Diaria.
Estaba nervioso, casi volaba de los nervios, no querìa saber nada de su trabajo, pero le gustaba tanto!!!, si no fuera por ese tonto falto de imaginaciòn. Era un excelente dibujante de historietas infantiles, habìa inventado a "Florcita", una nena sabia, guapa y chiquita, rubia de ojitos azules, siempre estaba preguntando cosas importantes, Porquè los hombres pelean???, porquè los niños lloran???, porquè somos distintos??? porquè, porquè y porquè??. Le contestaba un anciano simpatico de cabellos blancos, con lenguaje claro y sencillo para que lo comprendiera bien, tanto Florcita como sus lectores. Tenìa la bandeja de entrada de su mail, llena de felicitaciones y pedidos, a casi todo el mundo le gustaban esas historias.
Claro a èl, al tonto, no le caìan bien sus èxitos, siempre le parecìa que le faltaba algo, que un color, que una palabrita y hacia un zafarrancho con todo, èl tenìa que volver a empezar para que la historieta volviera a quedar perfecta y todo porque estaba muy celoso de èl. Eran los 2 jòvenes, hubo un tiempo en que fueron amigos -como dirìa Florcita, "ya tan lejano..."- con alegrìa Alvaro, asì se llamaba su ex-amigo, le habìa dicho que habìa un lugar en la revista para èl, porque habìan decidido escribir en la ùltima pàgina historietas, y lo conocìa y sabìa lo bueno que era. Joaquìn,aceptò encantado, harìa lo que le gustaba y ademàs estarìa con su amigo. Y asì fue durante un año, hasta que a Joaquìn lo nombraron Jefe de Secciòn y Alvaro quedò como su asistente, no pudo soportarlo hasta pensò que Joaquìn lo habìa traicionado, -ése puesto era para èl, para Alvaro, còmo se habìa atrevido a aceptar lo que a èl le correspondìa- no hubo manera de que Joaquìn le explicara que se lo habìan ofrecido a èl y no podìa rechazarlo porque el que hacìa la historieta era èl y no Alvaro. Sufrieron mucho los dos,habìan sido amigos desde niños. Por eso en este momento de enojo Joaquìn se fuè solo al bar, pidiò una caña y se sentò a pensar un poco.... Comenzò a recordar cuando eran niños e iban a la escuela juntos, cuando jugaban al fùtbol en la calle, cuando corrian despuès de haber arruinado una planta del jardìn de algùn vecino,con un pelotazo, corrìan y reian al mismo tiempo, cuando tuvieron novia, Alvaro se habìa enojado con Susana y despuès de eso no quiso tener mas novias, en cambio Joaquìn era muy mujeriego, pero finalmente conociò a Beatriz y se enamorò y ahora tenìan dos hijos preciosos y la modelo de su "Florcita" era su propia hija de 4 añitos. Siguiò pensando en la felicidad casi completa que èl sentìa y comenzò a darse cuenta que lo que le ocurrìa a Alvaro no era ni envidia, ni celos, era una terrible soledad que por verguenza no se atrevìa a contarle, pero que lo hacìa sufrir y amargaba su caràcter. Què podìa hacer èl para ayudar a su amigo? lo comentarìa con Bea y ella tambièn le darìa una idea. Vale, lo primero que hicieron fuè invitarlo a cenar, Alvaro aceptò contento pero desconfiado, cuando llegò viò a los niños y tanto Joaquìn como Bea, se dieron cuenta que los mirò con tristeza, los besò,y los niños ràpido y riendo se fueron a su cuarto a dormir. Durante la cena conversaron de muchas cosas, recordaron su infancia, etc. esto fuè aflojando a Alvaro quien finalmente les contò, que nunca volviò a tener novia,porque habìa descubierto algo en èl que no querìa compartir con nadie, ni con sus padres ni con sus amigos, habìa ido a un psicòlogo y lo estaba tratando con èse profesional, para aceptarlo con alegrìa, Vale, vale le dijeron sus amigos pero què tienes, alguna enfermedad incurable??? no contestò Alvaro, soy GAY......
Jade era muy guapa, alegre, muy trabajadora y muy tìmida. Contaba siempre con el apoyo de su mamà, a ella le contaba sus sueños. con ella paseaba, con ella compraba su ropa, la madre habìa sido una gran creadora-diseñadora de ropa elegante, tenìa mucha imaginaciòn y Jade habìa salido a ella en imaginar, nò asì en su caràcter, ya que la madre lo tenìa y muy fuerte.
Jade tenìa amigas, primos y 18 años, trabajaba en una empresa constructora, estudiaba abogacìa, pero como era tìmida e insegura cuando comenzò a trabajar en la constructora quiso dejar abogacìa y comenzar con arquitectura para estar a tono con su trabajo y porque pensaba que le convenìa por las cosas que aprendìa y porque seguramente le reconocerìan su deseo de mejorar. Pero no contaba con los deseos de su madre, quièn se opuso terminantemente, "ya comenzaste algo, eso mismo terminaràs..." y lo dicho, como Jade era muy buena y dòcil le hizo caso.
Un dìa volviendo del trabajo y como tenìa que caminar varias cuadras antes de llegar a su casa, se puso a pensar: "en realidad què me gusta...?" y como buena soñadora pensò en varias cosas, casarme, tener una casa, un coche, hijos y amar mucho mucho a mi marido, ò tal vez primero termine mi carrera, o nò mejor voy a estudiar en forma paralela -para que mamà no se enoje- pintura, me gustan tanto los colores del òleo en la tela. Mañana mismo me anoto en un curso de pintura y compro òleos, pinceles y telas para pintar !!!, estaba muy decidida y asì lo hizo, le dijo a sus padres que volverìa un poco mas tarde porque habìa decidido hacer horas extras para ganar un poco mas de dinero. Asì lo hizo durante un par de meses, muy alentada por su profesor, era muy buena mezclando colores y dibujando.
Uno de esos dìas apareciò el jefe de la secciòn donde Jade trabajaba, -señorita, va a venir una delegaciòn de 4 señores españoles decididos a contratarnos para realizar unas obras en España, ud. serà la encargada de llevarlos a visitar la ciudad, restaurantes, teatros y compras. Jade no podìa creerlo, esa era una actividad que le encantaba y conocìa mucho de su bonita ciudad, teatros, museos, callecitas con pubs y restaurantes sofisticados, zonas de paseo preciosas etc.etc. asì que aceptò entusiasmada. Lo primero que hizo cuando llegò a su casa fuè contarselo a sus padres, su mamà se alegrò,-su papà nò.Pero Jade tenìa muchas cosas que preparar para agasajar a los clientes.
Por fin llegaron los señores españoles, despuès de la reuniòn de trabajo, el jefe se los presentò -ya les habìa hablado de ella- y Jade quedò en pasar a buscarlos con un coche con chofer de la empresa, a las 20.30hs. para cenar, y luego arreglarìan para el dìa siguiente.
La cena fuè muy buena en un restaurante tìpico, conversaron mucho de trabajo y de ella, querìan saber su edad, sus estudios, si tenìa novio, si estaba còmoda sola con tantos hombres y agregaron que si ella querìa traer a algunas amigas no tendrìan ningùn inconveniente en que los acompañaran.
Jade notò -era tìmida pero no tonta- que todos hablaban y reian, menos uno,Ignacio Conde, èl solo la miraba de un modo que parecìa que la estaba estudiando. Eso la hizo sentir un poco incòmoda y entonces decidiò que para el dìa siguiente le pedirìa a su prima y a una amiga que la acompañaran.
El sàbado por la noche fuè acompañada de las chicas, cenaron todos y luego los llevò a ver un espectàculo de mùsica y en el salòn contiguo se podìa bailar.
Lo estaban pasando guay, hasta que Don Ignacio, -30 años, cabello negro, ojos grises, piel tostada, 1.80 de altura- decidiò sacarla a bailar, màs que bailar, decidiò abrazarla haciendo que bailaban, Jade avergonzada intentaba separarlo, èl la apretaba màs, todo era sin palabras, cuando terminò la pieza, la dejò en su silla, y fuè a la barra a beber.
Jade querìa morirse, irse, su timidez la estaba ahogando, ademàs con un hombre que actuaba asì, no sabìa como reaccionar, como tratarlo. Terminò la noche y cuando estaban por irse, ellos en 1 taxi-seguirìan de marcha- y las chicas en el auto de la empresa, Ignacio la tomò del brazo y le dijo al oìdo que èl la llevaba a su casa, temblando Jade no quiso, pero èl màs fuerte, mas aplomado con màs experiencia de vida, la mirò, sonriò y le dijo a las chicas, Jade va conmigo, necesito consultarle algunas cosas.
Llamaron un taxi y fueron hacia la casa de ella, en el trayecto èl solo le apretaba un brazo y la miraba como si quemara, cuando llegaron, le dijo que mañana la llamarìa por telèfono, èl ya lo tenìa por la empresa.
Esa noche no durmiò pese al cansancio y a los nervios. Por la tarde recibiò el llamado, la invitaba a salir solos los 2, Jade no podìa hablar porque su mamà estaba dando vueltas haciendole carantoñas para saber quien era, asì que ràpido, dijo: sì Don Ignacio, donde y a què hora?
Volvieron a encontrarse y la llevò a tomar una copa, -ella tomò solo cafè- y luego a un càlido lugar a bailar, esta vez hablò, le dijo muchas cosas, y que se habìa enamorado de ella, cosa rara en un hombre con la experiencia de èl pero que sì que se habìa enamorado y no soportaba el verla riendo con sus compañeros, aunque entendìa que era por trabajo. Pero querìa seguir viendola a solas hasta que tuviera que irse -faltaban solo 2 dìas para eso-.
Esos 2 dìas fueron para Jade la vida misma, la vida que no conocìa, el amor, la pasiòn, el deseo contenido en besos interminables, para èl pudo ser un juguete, pero no lo era, realmente se habìa enamorado. Se iba....con la promesa de escribirse y volver. Jade llorò tanto, que sus padres se asustaron y les contò, que se habìa enamorado de un extranjero, de un español que le prometiò que volverìa,a casarse y a llevarla, que le escribirìa.
Su madre pensò -ya se le pasarà, la distancia es eso,distancia y hace difìcil mantener relaciones-
Su padre, triste pensò que mientras ella fuera feliz, aceptaba todo.
El escribiò, Jade contestaba esas cartas apasionadas que la intranquilizaban y hacian feliz.
Finalmente èl le enviò una pulsera de prometida y la fecha en que llegarìa para la boda.
Desastre!!!!!!!!...................
Cuento roto, sin final.